Comanda a la cocina, cuenta dividida por persona, corte que cuadra con la gaveta y factura como la pide Estados Unidos. Sigue vendiendo aunque se caiga el internet.
Windows 10 y 11 · se actualiza solo · se instala en minutos
// QUÉ HACE
Nada de esto se inventó en una oficina. Sale de mirar cómo se trabaja en un comedor lleno.
El mesero manda y sale impresa en la plancha, o aparece en la pantalla del cocinero con el reloj corriendo. Verde recién entrada, ámbar a los diez minutos, roja a los veinte: así ningún plato se queda olvidado.
Cada platillo se marca a nombre de quién va. El que se levanta primero paga lo suyo y se va; la cuenta se cierra sola cuando ya no queda nada sin cobrar. Sin sacar cuentas en una servilleta.
Todo vive en la caja. Si se cae la red no se cae el restaurante: se cobra, se imprime y se cierra igual, y cuando vuelve la señal se pone al día solo. Nadie tiene que hacer nada.
Abrís con el sencillo, registrás lo que entra y lo que sale, y a la noche el programa dice cuánto DEBERÍA haber. Contás y te dice si falta o sobra. Se acabó la calculadora y el papelito.
Si atendés en mesas, abrís la mesa. Si es mostrador, el pedido va a nombre de quien lo pide y cuando la cocina lo marca listo, la pantalla lo canta: «Juan, ya está tu comida».
La empresa que manda a traer veinte almuerzos y tiene un precio hablado con vos. Se guarda una vez y se aplica solo. Y su pedido de siempre entra de un toque, lo atienda quien lo atienda.
Un QR pegado en cada mesa abre tu carta con fotos. El cliente arma su pedido y te llega con la mesa puesta — vos lo aceptás y recién ahí entra a la cocina. Nadie cocina lo que nadie miró.
Armás la promoción una vez —2x1, un porcentaje, una rebaja, con sus días y sus horas— y a la hora de cobrar aparece sola con el descuento hecho. El cajero no se la tiene que acordar, y anda aunque no haya internet.
Cargás lo que comprás con su precio —el archivo de tu sistema viejo sirve, lo acomoda la IA— y armás la receta de cada plato. Sube la carne, sube el costo de los tres platos que la llevan, y el panel te dice cuáles se quedaron cortos y a cuánto deberían estar.
Venta, menos lo que costó la comida, menos la planilla, menos el alquiler y la luz. Vender L 400.000 con buen margen suena a fiesta hasta que se restan los gastos: acá se restan.
Tres letras y el platillo aparece, con acentos o sin ellos, en español o en inglés. Indicaciones de un toque —sin cebolla, extra queso, término medio— sin escribir una nota a mano.
Botones grandes de verdad, sin el retardo del doble toque, con teclado en pantalla para cobrar en efectivo. Funciona con los dedos mojados y de pie, que es como se trabaja.
// POR DENTRO
Tres pantallas, tres personas: el mesero en el salón, el que toma el pedido y el cocinero en la plancha.
Mesa 1
4 platillos · 3 personas
$62.4024 min
Mesa 4
7 platillos · 4 personas
$118.7512 min
listo para entregarJuan
2 platillos · para llevar
$28.376 min
listo para entregarMesa 7
3 platillos · 2 personas
$41.602 min
4 cuentas abiertas · $251.12 sin cobrar
El salón. Cada mesa con lo que lleva y hace cuánto está sentada. Las que ya tienen comida lista lo cantan solas.
Pollo Tajadas
$20.80
Baleada
$7.57
Sopa Caracol
$24.96
Carne Asada
$21.84
Tajadas
$9.36
Horchata
$2.70
2×Pollo con TajadasP1
** Sin cebolla
1×Sopa de CaracolP2
1×Baleada con TodoP3
** Extra queso
Subtotal $61.13 · dividida entre 3
Tomar el pedido. Tres letras y el platillo aparece. Cada uno se marca por quién va, y las indicaciones son botones.
Mesa 72 min
1× Carne Asada
2× Tajadas
Mesa 412 min
2× Pollo con Tajadas
1× Sopa
Juan22 min
1× Baleada con Todo
3 comandas en fuego
La cocina. El borde es el reloj: verde recién entrada, ámbar a los diez minutos, roja a los veinte.
// LA DIFERENCIA
Hoy
Con KizerResto
El mesero grita el pedido a la cocina
Sale impreso en la plancha, con el nombre y la indicación
La mesa se divide sacando cuentas en una servilleta
Cada quien paga lo suyo y el que se va, se va
Se cae el internet y se cierra la caja
Se sigue vendiendo; sube solo cuando vuelve
A la noche, calculadora y papelito
El programa dice cuánto debería haber en la gaveta
El RTN se teclea a mano, catorce dígitos
Tres letras y entra solo, sin errores
Para saber cómo va el día hay que ir al local
Se mira del teléfono, desde donde estés
// CÓMO SE USA
Cinco momentos. Si alguno te suena complicado, decímelo y lo simplificamos.
Abrís la mesa 4 con cuatro personas. O, si es mostrador, tomás el pedido a nombre de Juan. Lo que no usás, no aparece.
Buscás el platillo, tocás, y decís por quién va. Si el señor pidió sin cebolla, es un botón. Si te equivocaste, deshacer está al lado.
Un toque manda todo. La bebida va a la barra y la comida a la plancha, cada una a su impresora. El cocinero ve cuánto lleva esperando.
Cada quien lo suyo, o todo junto. Efectivo con el vuelto en grande, o tarjeta con su copia para la propina. Sale la factura como la pide tu país.
Contás la gaveta y el programa te dice si cuadra. Las propinas van aparte, porque son del mesero y no son venta.
// FACTURACIÓN
Elegí el tuyo y mirá exactamente qué sale de la impresora.
El cliente ve $20.80 en la carta y paga $22.05. Vos ponés la tasa de tu condado; la comida preparada y los abarrotes pueden pagar distinto, y eso se define por platillo. Si todavía no querés cobrarlo, se deja apagado.
EL RINCÓN CATRACHO
Norcross, GA
Tip ________ Total ________
// DESDE AFUERA
Cuánto se vendió, cuántas cuentas, qué se pide más y cuánto vendió cada mesero. Las mesas abiertas ahora mismo, con la plata que está sentada en el salón.
Todos los platillos con sus precios, como una carta impresa. Buscador, categorías y las fotos que faltan por subir.
Las horas trabajadas de la quincena y lo que hay que pagar. Y tus clientes: cuánto gastan, cada cuánto vienen y qué piden siempre.
Consulta tus datos de verdad. No estima ni inventa números.
¿Cómo vamos hoy comparado con el martes pasado?
Hoy llevás $8,430 en 34 cuentas — 12% arriba del martes pasado. Lo que más se mueve es el Pollo con Tajadas. Las bebidas bajaron un 20%.
miró:lo de hoyventas por díalo que más se vende
Armá lo de siempre para La Ceiba, para llevar
Listo: 2 Pollo con Tajadas y 1 Coca Cola, con su precio. Queda esperando en la caja hasta que alguien lo acepte.
El instalador es gratis y se prueba sin pagar nada. Se cobra por mes o por año, y el año sale dos meses más barato.
o $390/año(ahorrás $78)
Un local, una caja. Lo que hace falta para vender hoy.
o $790/año(ahorrás $158)
Varias cajas, panel del dueño y el asistente.
o $1,290/año(ahorrás $258)
Más de un local, con el consolidado.
// EMPEZAR
Un instalador de Windows, como cualquier otro programa. No hace falta servidor, ni técnico, ni internet para que funcione después.
Cómo se llama tu restaurante, dónde está y si atendés en mesas o en el mostrador. Nada más. El impuesto arranca apagado hasta que vos lo prendas.
Categorías y platillos con sus precios. Si ya tenés la lista en otro lado, mandámela y te la dejo cargada antes de que abras.
La caja no depende de la red. Se sigue vendiendo, cobrando e imprimiendo igual, y cuando vuelve la señal sube todo solo. Es la diferencia entre cerrar una hora y no cerrar.
Sí. La segunda se conecta con una llave y baja el menú, la gente y los clientes. Cada una tiene su propio número de cuenta, así el corte de la noche siempre cuadra.
No. Si atendés en mostrador, el pedido va a nombre de la persona y la pantalla avisa cuando la cocina lo marca listo. Las mesas se prenden solo si las usás.
Descargalo y elegí «Solo quiero ver cómo funciona»: carga un restaurante de ejemplo con menú completo para que toques todo sin miedo a romper nada.
Se descarga, se instala y se prueba con un restaurante de ejemplo. Si te sirve, hablamos.